La cabalgada sin fin de Alcaraz, un competidor en trance
El español remonta el envite de Rublev (6-7(5), 6-3, 6-4 y 6-4) y se agranda en Londres, con 22 saques directos y más jerarquía antes de los cuartos con Norrie
Por si había alguna duda, en Londres manda Carlos Alcaraz. Así lo expresa el murciano cada vez que estruja el puño, se gira hacia los suyos y aprieta la doble hilera de dientes, como si acabara de hollar el Everest. Síntoma de su apetito y de un estado, de un momento: imponente. Vuelan las hojas del calendario de este Wimbledon, el español desembarca en los cuartos de final merced a la remontada contra el ruso Andrey Rublev (6-7(5), 6-3, 6-4 y 6-4, tras 2h 43m) y el cerco continúa estrechándose, acotando hacia una triple dirección: la de él, Novak Djokovic y Jannik Sinner, los tres jinetes llamados a dirimir este torneo que el español sigue resolviendo a golpe de autoridad y serenidad.Hasta ahora, el serbio ha lanzado el mensaje de que sigue ahí, de que se debe contar con él, de que nadie le descarte porque la leyenda le acompaña y si alguien sabe de imposibles en esto del tenis es él, el maestro del eterno resurgimiento. También se ha posicionado el italiano, quien dice haber pasado página y haber olvidado por completo lo de Roland Garros; difícil, pero tal vez así sea; los fantasmas acostumbran a salir de la caja cuando se divisa enfrente al gran enemigo, pero por el momento, filo, rotundidad, vértigo y récord por su parte; tan solo 17 juegos cedidos de camino a los octavos. Y por el lado opuesto del cuadro continúa progresando Alcaraz, entre sudores y silbando.